INTA, Claves para una planta de alimentos balanceados de uso colectivo.

Productores familiares trabajan en este proyecto conjunto con ayuda de diversos organismos del Estado. Esto les permitirá elaborar alimentos para una mejor producción de los animales mejorando costos y calidad.

"Productores trabajan para lograr plantas de alimentos como estas que están instaladas en Córdoba"

“Tenemos un sueño: lograr una planta de alimentos balanceados de uso colectivo para bajar costos de producción y mejorar el manejo de las unidades familiares productivas de nuestro campo”, indicó Lucio Guichet, técnico de área de Desarrollo Rural de la secretaría Producción y Empleo de Almirante Brown. Es por eso, entre otros puntos, que productores de ese municipio del Sur del Gran Buenos Aires realizan talleres y capacitaciones en el marco de la Mesa de Desarrollo Rural Brown en la que trabajan en conjunto el INTA AMBA (Lomas de Zamora y San Vicente), SENASA, Ministerio de Agroindustria de la Nación, Facultad de Ciencias Agrarias de la UNLZ, municipio local y diversas asociaciones de productores.

¿Para qué sirve una planta de estas características? sirve para obtener alimentos a partir de las materias primas que se pueden conseguir  o comprar en la zona de modo tal de abaratar los costos de producción. Siendo la alimentación el costo más importante de la producción animal cualquier acción que podamos realizar en mejorar los temas relacionados con la fabricación del alimento y su llegada efectiva al animal repercutirá muy favorablemente sobre la economía del productor familiar, responde Leonardo Davies, ingeniero agrónomo y  jefe del INTA AMBA San Vicente.

Esta idea es muy importante ya que los animales necesitan alimento compuesto por ingredientes orgánicos e inorgánicos que aporten los nutrientes necesarios  para su crecimiento, mantenimiento corporal, producción y reproducción que debe conseguirse todos los días. Y estos nutrientes en cuestión son las proteínas, lípidos, hidratos de carbono, fibra, vitaminas y minerales, que a su vez son parte constitutivas de los propios cuerpos de los animales.

Ernesto Benavídez, ingeniero zootecnista y secretario de Extensión Universitaria de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNLZ, está dando los primeros pasos junto con los productores familiares de Almirante Brown en este proceso de la planta de alimentos balanceados que, explica, “debe ser simple, económica, de fácil manejo y versátil. Siendo importante aprovechar los adelantos tecnológicos económicamente disponibles para abaratar los costos de proceso y logística interna de las materias primas y distribución de los alimentos terminados”.

Una de las llaves para abrir la puerta a la mejor producción es asociase y elegir correctamente  las materias primas conseguidas: “Aprovechar las higiénicamente aptas, acondicionarlas adecuadamente,  y de acuerdo a su composición bioquímica estimada o analizada conformar una fórmula alimenticia con la cual mediante un proceso de acondicionamiento adecuado de molienda y mezclado homogéneo se obtenga un producto alimenticio que satisfaga las necesidades de cada animal en forma equilibrada, balanceada e inocua”, suma el técnico del INTA AMBA San Vicente.

“Una planta de alimentos balanceados es el lugar físico donde se elaboran los alimentos para animales,  puede ser un galpón o tinglado con las dimensiones suficientes  para albergar las maquinas (moledora y mezcladora), depósitos de materias primas o ingredientes y alimento terminado, además de los elementos de distribución que se utilizan en dicho proceso.  La elaboración de alimentos balanceados es un proceso por el cual se eligen las materias primas o ingredientes  correspondientes para elaborar dichos alimentos, que, como su nombre lo indica, estarán balanceados en su contenido de nutrientes con los requerimientos nutricionales de los animales a los cuales va destinado, según especie y estado fisiológico y corporal”, puntualiza Benavídez.

Para los especialistas del INTA AMBA y de la UNLZ, el desafío es grande pues significa asociarse y organizarse para la producción y distribución de ese alimento elaborado. Para esto una planta de estas características debe administrar y organizar la compra y/o adquisición de las diversas  materias primas: conocer sobre la calidad e inocuidad de cada una de ellas,  tener un acondicionamiento y almacenamiento adecuado para luego incorporarlo al proceso de elaboración con herramientas y máquinas específicas.

De esto se desprende que no todas las materias primas que se usan para alimentación animal se pueden utilizar en  una planta comunitaria que cuente con tratamiento adecuado y resguarde las condiciones de inocuidad. Por esto se deben adaptar  depósitos y distribuidores especiales para cada tipo de materia prima.

“Esto es para que puedan crecer y producir con una buena salud intestinal sin déficit de ningún nutriente ni excesos que obligarían al organismo a gastar energía para eliminar dichos excesos en detrimento de la producción, del bienestar zootécnico del animal o aumentando la producción de heces o fecas, produciendo de ese modo una mayor contaminación ambiental”, agrega el ingeniero zootecnista.

A la hora de hablar de raciones los técnicos consultados coinciden que en base a las investigaciones científicas realizadas durante años se pueden  estimar los requerimientos de cada animal en cuestión (dependiendo de la raza o biotipo) y también puede  evaluarse la composición bioquímica de esos ingredientes o materias primas conseguidos o comprados por cada uno de los productores y equilibrarlo en una mezcla adecuada.

Funcionamiento

Un dato a tener en cuenta por parte de los productores son los pasos que se necesitan para ponerla en funcionamiento. Davies  enumera que  debe contarse  con un  terreno y un tinglado de aproximadamente cien metros cuadrados con piso, paredes, ventanas y dos portones para entrada y salida de materias primas y productos terminado.

Para Benavídez debe completarse con dos depósitos  para materias primas liquidas y pastosas, un silo de 45 toneladas  para almacenar maíz, un silo o depósito para almacenar harinas de origen animal o vegetal que aporten proteínas a la ración, cuatro bateas y cuatro sinfines para transporte de las materias y productos.

“El corazón de la planta está  dado por la moledora y la mezcladora que, como mínimo, debe  tener una  capacidad suficiente para abastecer en un tiempo adecuado las necesidades de los productores de la zona”. Y aclara Ernesto Benavídez que este punto aún no se determinó con los productores  ya que “estamos en las preliminares de las reuniones para los acuerdos con los propios actores”.

Colectivamente

Quienes trabajan en la agricultura familiar en esta región del Sur de Gran Buenos Aires coinciden en lo positivo de tener en un futuro una planta de alimentos balanceados de uso colectivo: “Todos estamos en el mismo tren. Por eso es indispensable que aprendamos a juntarnos todos con objetivos comunes de crecimiento y solidaridad. Así saldremos adelante y produciremos en un ambiente mucho mejor”, dijo Roque productor de Ministro Rivadavia, localidad de Almirante Brown.

En esta línea el secretario de Extensión Universitaria de la UNLZ remarca que para llegar un óptimo resultado: “La idea de la planta de administración comunitaria debe ser manejada colectivamente siendo conscientes de las dificultades que ello implica. Y tiene que primar la voluntad de trabajar mucho sobre los acuerdos colectivos”.

Este tipo de elaboración de alimentos es vital debido la mínima proporción de tierras en la mayoría de los casos en los que se produce en el Gran Buenos Aires. Es esta una  posibilidad de producir con un control adecuado de los factores nutricionales y no nutricionales para obtener una mayor producción por unidad de superficie que debe ser obtenida  respetando el bienestar del animal, la conservación del medio ambiente y la inocuidad de los alimentos producidos.

La Mesa

La Mesa de Desarrollo Rural Brown está conformada por INTA AMBA -Lomas de Zamora y San Vicente-,  SENASA, Ministerio de Agroindustria, Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ), Municipalidad de Almirante Brown y asociaciones de productores de ese municipio como Asociación Productores Parque Rural Ministro Rivadavia (APPARUMIR), Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI - Vía Campesina), Frente Agrario Evita y la Asociación Productores Porcinos de la Provincia de Buenos Aires (APROPORBA).

La Mesa de Desarrollo Rural Brown contempla avanzar con capacitaciones y rondas de trabajo en los distintos rubros rurales para fortalecer identidad y capacidades de las familias productoras rurales del municipio y sus organizaciones.

EEA AMBA

Federico Gaston GUERRA

 

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