Milei el ajuste interno – cancelo Volver al Trabajo y aprobó beneficios para extranjeros
El gobierno finaliza el programa “Volver al Trabajo”, desprotegiendo a sectores vulnerables, mientras facilita el acceso a la seguridad social para ciudadanos israelíes y eleva la tensión internacional, exponiendo la fragilidad defensiva del país.
Por Fernando Etchadoy
En una serie de decisiones que marcan un rumbo político claro, la administración de Javier Milei combina un feroz ajuste sobre los sectores más postergados con gestos de alineamiento incondicional hacia sus aliados geopolíticos. El final del programa “Volver al Trabajo” (VAT), que afectará a miles de familias, contrasta con la activación de un convenio de seguridad social con Israel y una escalada retórica contra Irán que, según expertos, deja a la Argentina en una situación de vulnerabilidad estratégica.
El fin del programa “Volver al Trabajo”: un ajuste que golpea a la economía popular
El Ministerio de Capital Humano, liderado por Sandra Pettovello, ha confirmado la culminación del programa “Volver al Trabajo” (VAT) a partir del 9 de abril de 2026. Los beneficiarios, en su mayoría integrantes de cooperativas y movimientos sociales que surgieron como respuesta a la crisis de 2001, recibirán en abril su último pago. Como única alternativa, el gobierno ofrece “vouchers para capacitación laboral”, aunque sin detallar montos, duración o criterios de acceso
Esta decisión no solo representa el fin de un ingreso esencial para miles de familias, sino que también implica un fuerte golpe a un entramado social que, durante más de dos décadas, fue un símbolo de resistencia y autoorganización popular. Las fábricas recuperadas y las cooperativas, nacidas bajo el lema “Ocupar, Resistir y Producir”, lograron transformar la desesperación en dignidad. Con esta medida, el gobierno de Milei desmantela el reconocimiento estatal a esa forma de economía social, dejando a los trabajadores en la más absoluta incertidumbre.
Amigos y enemigos: el convenio con Israel en medio del ajuste
En paralelo a este ajuste, el gobierno ha avanzado en la reglamentación plena de un convenio de seguridad social con Israel, firmado originalmente en 2018. Este acuerdo, de carácter recíproco, permite a los ciudadanos israelíes con residencia legal en Argentina acceder a jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares, pudiendo unificar sus años de aporte en ambos países. Si bien no se trata de un subsidio automático, el contexto en el que se implementa ha generado fuertes críticas.
Organizaciones sociales y sectores de la oposición señalan la arbitrariedad de facilitar beneficios sociales a extranjeros mientras se ajusta hasta el extremo a la población local, en un país donde más de la mitad de los niños vive bajo la línea de pobreza. La diputada Vanina Biasi (PO-FITU) expresó este malestar al presentar un proyecto para romper relaciones con Israel, calificando la medida como un “gesto de alineamiento geopolítico” que contradice las necesidades básicas de los argentinos.
Provocar a Irán: una guerra para la que Argentina no está preparada
El giro en la política exterior es, para muchos analistas, tan riesgoso como contradictorio. Milei ha alineado incondicionalmente a Argentina con Israel y Estados Unidos, Irán declaró como enemigo a la Argentina de Milei, Este posicionamiento, en un contexto de creciente tensión global, ha convertido al país en un blanco potencial.
El 2 de marzo de 2026, Estados Unidos anunció la destrucción de la flota iraní en el Golfo de Omán, en una operación conjunta con Israel que ha escalado las tensiones a niveles críticos. Pero existen Submarinos Convencionales Balísticos de Irán y otros que le facilita Corea del Norte, Frente a este escenario, surge una pregunta clave: ¿con qué defenderá Argentina su soberanía ante una eventual represalia de Irán o sus aliados?
La respuesta evidencia una profunda debilidad estructural. Las Fuerzas Armadas argentinas, diezmadas por décadas de desinversión y un presupuesto irrisorio, carecen de capacidad para interceptar una amenaza moderna. La mera posibilidad de un ataque con misiles de crucero, lanzados desde un submarino convencional desplegado en el Atlántico Sur, encuentra al país en un estado de indefensión total. No contamos con un sistema de radar de largo alcance, aviones de combate con capacidad de interceptación ni buques equipados con sistemas antimisiles. La “guerra” declarada por Milei, por ahora, es solo retórica, pero sus potenciales consecuencias serían devastadoras para la población civil, si Argentina es blanco de algún ataque de Irán.
Conclusión: una política de Estado que castiga a los propios
El gobierno de Javier Milei está configurando una política de Estado que, de manera inédita, parece ensañarse con los sectores más vulnerables de la sociedad argentina. Se cancela un programa social que sostenía a miles de familias, se otorgan beneficios a ciudadanos extranjeros en medio del ajuste y se provoca a una nación beligerante sin contar con las mínimas herramientas para defender a la población.
Esta no es solo una política de ajuste; es una decisión política que desprotege a los propios, sometiéndolos al hambre y la incertidumbre, mientras se prioriza un alineamiento externo que expone al país a riesgos que no está en condiciones de afrontar. La historia de las fábricas recuperadas y la lucha popular enseñan que, ante la adversidad, el pueblo resiste. Hoy, esa resistencia parece más necesaria que nunca para enfrentar lo que muchos consideran una política de desprecio hacia la ciudadanía.
Fernando Etchadoy
Cañuelas Noticias
@cañuelasnoticias
17 de Marzo de 2026




