La Libertad y Control Energético y Hegemonía Regional: El Asedio Estadounidense a Venezuela
Era de la Escasez Análisis de la intervención militar, la doctrina Monroe del siglo XXI y las proyecciones bíblicas en un mundo al borde del conflicto.
Un Recurso Estratégico en Juego
Venezuela posee las mayores reservas de petróleo del mundo hasta el 2100 y depósitos críticos de tierras raras. Analistas internacionales coinciden en que Estados Unidos busca asegurar el acceso a estos recursos ante una posible crisis energética global proyectada para antes de 2030. Esta premisa ha dejado de ser una teoría para convertirse en una realidad geopolítica tangible.
Según datos de la Administración de Información Energética de EE.UU. (EIA, 2023), las reservas probadas de petróleo en suelo estadounidense ascienden a aproximadamente 48 mil millones de barriles. Con una producción anual cercana a los 4.9 mil millones de barriles, estas reservas se agotarían en apenas una década. En contraste, Venezuela cuenta con alrededor de 303 mil millones de barriles, lo que, sumado a las reservas estadounidenses, extendería la autonomía energética de Washington hasta más allá del año 2098. Estas cifras, aunque estimadas, explican la urgencia detrás de la reciente escalada.
La Doctrina Monroe del Siglo XXI: Asegurar el “Patio Trasero”
La intervención es vista por críticos y analistas como una reafirmación de la hegemonía estadounidense en el continente americano, eliminando la influencia de potencias rivales como Rusia o China en Sudamérica. Esta visión, bautizada por expertos como la “Doctrina Monroe del Siglo XXI”, busca consolidar un control absoluto sobre los recursos estratégicos de la región.
El expresidente Donald Trump, en su retorno al poder, ha manifestado una política exterior agresiva que incluye no solo a Venezuela, sino también amenazas veladas a países como Colombia y México. El objetivo es claro: crear un corredor de influencia y control que evite el avance chino y ruso en lo que históricamente Washington ha considerado su zona de influencia exclusiva.
Establecimiento de un Protectorado: La Captura de Maduro
Tras la Operación Southern Spear a finales de 2025 —una campaña militar justificada inicialmente como una medida para combatir el tráfico de fentanilo—, las fuerzas estadounidenses desplegaron buques de guerra en las costas venezolanas. El clímax se alcanzó en enero de 2026 con la detención del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a territorio estadounidense.
El gobierno de Trump ha anunciado planes para convertir a Venezuela en un “protectorado”, lo que implicaría un control administrativo y de seguridad directo sobre el país. Anuncio que invadirá a Colombia y Mexico, Esta medida, sin precedentes en la región desde la era de las intervenciones militares del siglo XX, ha generado una grave crisis diplomática y sembrado el temor entre los aliados sudamericanos de China y Rusia, especialmente Brasil.
Contexto Geopolítico Global: El Declive del Petrodólar y el Ascenso Chino
La desesperación estadounidense por asegurar recursos naturales se entiende en un escenario global cambiante. Para 2031, se proyecta que EE.UU. podría enfrentar una grave escasez de reservas propias, agravada por el abandono del petrodólar por parte de Arabia Saudita y su alianza estratégica con China. El gigante asiático, respaldado por sus aliados en la “Zona Yuan” —como Indonesia y Malasia—, ha logrado consolidar una esfera económica y tecnológica autónoma, fuera de EEUU.
China no solo ha absorbido políticas económicas liberales —como las de Hong Kong—, sino que ha desarrollado capacidades militares de vanguardia, incluidos misiles hipersónicos que superan la capacidad de interceptación estadounidense. Este escenario ha llevado a Washington a adoptar una estrategia de “robo tecnológico” y control de recursos, según denuncian analistas cercanos a los gobiernos de Rusia y China.
Profecía y Geopolítica: Una Generación al Borde del Abismo
En redes sociales y círculos analíticos, la coyuntura actual se ha vinculado incluso con lecturas de textos bíblicos. Como señalan algunos usuarios, la “generación” que nació con el renacimiento de Israel en 1948 —cuyo plazo se extiende entre 70 y 80 años según el Salmo 90:10— estaría llegando a su fin el sistema actual entre 2018 y 2028. Este período coincide con un punto de inflexión geopolítico: Putin como estratega Mundial aliado al Gigante Asitico, la proliferación nuclear en países aliados a estos, como La India, Irán, Corea del Norte todos enemigos de EEUU y el desarrollo de armas hipersónicas por parte de Rusia y China.
Aunque estas interpretaciones pertenecen más al ámbito de la especulación teopolítica, reflejan una percepción generalizada de que el mundo se encuentra en un momento de máxima tensión, donde un conflicto de grandes proporciones parece inminente.
Un Nuevo Orden en Ciernes
La intervención en Venezuela no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia comprehensiva de Washington por mantener su hegemonía en un mundo multipolar. El control de los recursos energéticos, la supuesta contención de China y Rusia, y la reconfiguración de las alianzas regionales son los ejes de esta nueva fase de la política exterior estadounidense.
Mientras algunos países, como Argentina bajo el gobierno de Javier Milei, se alinean abiertamente en relaciones carnales con Washington, otros —como Brasil aliado a China y Rusia— se mantienen cautelosos observando. Lo cierto es que Sudamérica se ha convertido en un nuevo tablero de disputa entre las grandes potencias, con Venezuela como epicentro de una crisis que podría redefinir el orden global en los próximos años.
Fernando Etchadoy
Cañuelas Noticias
@cañuelasnoticias
Publicado el 4 de enero de 2026.

